Desde luego que los últimos "tragos" que he tenido que vivir y escuchar, parece que no invitan para nada a sonreír. Mire donde mire puedo encontrar, si lo deseo, motivos para la tristeza y la desesperación... Un vagabundo que pide para comer -día tras días en el mismo sitio-, un amigo al que le deja la novia, muchos que siguen desempleados y sin perspectivas de encontrar un trabajo, gente que se va de la manera más inesperada... La lista, si nos ponemos a buscar, puede ser infinita.
Y pesar de eso, os sigo invitando a sacar vuestra mejor sonrisa. ¿Por qué?...

